jueves 14 de octubre de 2010

Contruyamos la unidad de la clase trabajadora

jueves 7 de octubre de 2010

No a la contrareforma laboral

Contruyamos la unidad de la clase trabajadora

martes 5 de octubre de 2010

Reforma Laboral: La mayor agresión a los trabajadores desde el franquismo

Escrito por Jesús Gago - Corriente Roja
Esta Contrarreforma es con diferencia la mayor agresión a los trabajadores desde el fran­quismo.
Es la expresión de la brutalidad del capitalismo cuan­do se sabe impune porque tiene, comiendo en su mano, todos los resortes del sistema: ejecutivo, legislativo, judicial, medios de comunicación y también el bra­zo social del sistema, las buro­cracias sindicales.
Esta Contrarreforma, que viene a sumarse a las anteriores de 1984, 1994, 1997 y 2005, fir­madas algunas por esas mismas burocracias cuya sumisión es premiada por los poderes domi­nantes con generosas subvencio­nes públicas, y que sólo han traí­do miseria y precariedad para los trabajadores, supondría, en caso de que no la paremos, un salto cualitativo en la indefensión y explotación de los trabajadores.
Si nos imponen el dogal de esta Contrarreforma lograrían dar un paso muy importante en el permanente proyecto del ca­pital: suprimir los restos del De­recho del Trabajo (DdT) substituyéndolos por la arbitrariedad y el despotismo empresarial. Volver al siglo XIX, arrumbando todo el patrimonio de derechos y dig­nidad laboral que nos fue legado por hombres y mujeres ejem­plares y honestos que sufrieron persecución, cárcel y muerte a manos del capital. Porque nada importante se le ha arrancado históricamente al capital con diálogo y paz social.
El Derecho del Trabajo no es una concesión de las burgue­sías sino el fruto de esas luchas y surge como el reconocimiento social y político de que la rela­ción de poder en las relaciones laborales es asimétrica, de que en la empresa hay una parte más fuerte (patronal) y otra más dé­bil (trabajadores). Equilibrar protegiendo a los débiles es la función primordial del DdT, a fin de preservar su condición de trabajadores libres frente a situa­ciones históricamente superadas como la servidumbre y, más allá en el tiempo, la esclavitud.
Pues bien, esta Contrarre­forma laboral, aprobada por el gobierno del PSOE mediante el R.D.L. 10/2010 y ahora tramita­da en Las Cortes Generales, tal y como muestra el cuadro adjunto, es un atentado a los derechos no sólo laborales sino civiles, que habría que dejar colgado en la puerta de entrada de las empre­sas: “Te puedo despedir y jugar con tu futuro y el de tu familia cuando quiera, cómo quiera y casi gratis”. La tiranía del pode­roso amparada, además, por una “ley democrática”, una burla, una barbarie, que es lo que ofre­ce el capitalismo sin resistencia. Las consecuencias, sin embargo, son dramáticas para los trabaja­dores, para su futuro, su salud y su dignidad.
Los trabajadores nos juga­mos mucho
Un proyecto social que se re­sume en que para que unos po­cos puedan seguir siendo cada vez más ricos muchos tengamos que ser cada vez más pobres, es necesario confrontarlo hasta destruirlo; en ello nos va, entre otras cosas muy importantes, el futuro de millones de jóvenes sin empleo ni futuro, el de millones de pensionistas condenados a la beneficencia, el de millones de parados de más de 50 años des­pedidos por tener derechos que ahora se le niegan, al tiempo que se alarga la edad de jubilación más allá de los 65 años. Y mien­tras esto es lo que se le ofrece a las clases populares, la burgue­sía, los poderosos, defraudan y evaden impuestos, privatizan servicios esenciales, establecen copagos y reducen las pensio­nes. ¿Hace falta decir que no hay ninguna razón económica que justifique este expolio? ¿Hace falta explicar que sólo es violen­cia sin resistencia, sin rebeldía?
Hay que pararles los pies
Por eso hay que pararles los pies a esta gentuza: a la patro­nal y sus testaferros vividores en los pesebres de las instituciones y las subvenciones. Empezar el 29-S, evitando que conviertan la huelga general en una mas­carada, es una oportunidad para impulsar las movilizaciones y la conciencia de los trabajadores sobre la necesidad de reconstruir la solidaridad obrera coordinan­do las luchas defensivas en cur­so, porque romper el aislamiento que nos han impuesto es primor­dial. Si algo deja clamorosamen­te claro este proceso de 30 años de derrotas de la clase obrera es como el sindicalismo “fashion” de ruedas y comunicados de prensa alimentó la prepotencia del capi­tal y la opresión de los trabaja­dores, como la farsa del diálogo social no era sino una fórmula excelente para el negocio patro­nal y el arribismo sindical.
Reconstruir el sindicalismo de clase, el sindicalismo hones­to y generoso, es una tarea ardua pero impostergable, tanto como arrumbar al basurero de la histo­ria el entreguismo de la izquierda social y política que ha visto en las instituciones y en abrazar esta farsa de democracia burguesa su proyecto político. Deslumbrados por una “ciencia” que no es sino una baratija ideológica para uso y disfrute de los poderosos, son un indicador de la mayor de las derrotas que ha sufrido en estas décadas la izquierda: el oportu­nismo, pero también la derro­ta de las ideas, la pérdida de la ideología, la incapacidad para defender un sistema alternativo a la barbarie capitalista y que tiene un nombre esperanzador que es socialismo.
Fuente: Corriente Roja n° 10, Septiembre 2010

Contruyamos la unidad de la clase trabajadora

martes 28 de septiembre de 2010

Consagrar las medidas salvajes antiobreras: Ya viene la reforma laboral.


15 de Septiembre de 2010
Nacional
Tomado de: http://gar.site11.com
 
Consagrar las medidas salvajes antiobreras: Ya viene la reforma laboral.

Precariedad laboral
Desde el pasado 18 de marzo de 2010, la fracción parlamentaria del Partido Acción Nacional (PAN) en la Cámara de Diputados presentó una iniciativa de modificaciones y adiciones a la Ley Federal del Trabajo1. Hubo tiempo suficiente (pues se presentó en la anterior sesión ordinaria del Congreso), para que pudiera cabildearse entre las bancadas de todos los partidos del parlamento y será el eje rector de las discusiones en los próximos meses.
Se trata de una propuesta de contra-reforma laboral lesiva a los trabajadores; una reforma patronal que viene a consagrar todas las maniobras antiobreras que se han venido desarrollando de manera sistemática en los últimos años y que pretende generar jugosas expectativas para los capitalistas. Es parte de la política de “reformas estructurales” auspiciada por los gobiernos neoliberales para adecuar las relaciones laborales a los planes de reestructuración económica del capitalismo en la presente fase del mismo.
El nuevo intento del gobierno calderonista tiene como telón de fondo la agresión al Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), a los mineros del SNTMMSRM y el jugoso saqueo de Mexicana de Aviación que se pretende cobrar a los miles de empleados de dicha compañía en una campaña feroz contra el derecho de huelga, hacia el desempleo, contra los contratos colectivos de trabajo y contra cualquier conquista laboral; así mismo, se desarrolla en el cuadro de la disminución de la tasa de beneficio de los capitalistas como consecuencia de los malos manejos y de la crisis capitalista mundial. El Estado trata de aprovechar la situación precipitándose en un enfrentamiento contra la clase obrera mexicana en su conjunto tratando de obligar a que los trabajadores sean quienes paguen la crisis con más flexibilización y tercerización laboral. El interés del Estado consiste en transgredir sistemáticamente los derechos laborales y sindicales.
La reforma pro-patronal
La iniciativa que propone el PAN considera cinco ejes rectores que sintetiza en los siguientes términos: ”facilitar el acceso al mercado laboral y la creación de empleos”; “promover la equidad de género, la inclusión, la no discriminación en las relaciones laborales, y la protección de derechos”; “fortalecer la procuración e impartición de justicia laboral”; “fortalecer la transparencia y la democracia sindical”; y “fortalecer las facultades normativas, de vigilancia y sancionadoras de las autoridades del trabajo”2. De esta propuesta, hay que destacar algunos aspectos relevantes ya que:
Se refuerza los mecanismos para impedir el ejercicio de del derecho de huelga. Se amplía y endurece los requisitos para llevar a cabo una huelga. En México, el derecho de huelga es una conquista de la Revolución Mexicana, a partir de la propuesta inicial de Ricardo Flores Magón y las acciones de los huelguistas de Cananea y Río Blanco, así como, el programa del Ejército Libertador del Sur encabezado por Emiliano Zapata. El derecho está indicado en el Artículo 123 Constitucional. Sin embargo, en la práctica, ese derecho no existe, sobretodo, tratándose de los sectores industriales fundamentales, pues nunca se respeta. El Estado siempre enfrenta a todos los movimientos de huelga a pesar de ser derecho de los trabajadores.
Está orientada a la destrucción de las conquistas laborales y al desempleo. La propuesta del PAN implica hacer nugatorios los derechos laborales y “legitimar” el trabajo “temporal” nulificando la contratación colectiva y la estabilidad en el empleo. “Legalizar” el “outsourcing” significa legalizar al contratismo, el trabajo precario y semiesclavo, con el objetivo de dividir más a la clase obrera, enfrentándola con los desempleados y promoviendo en realidad lo último; en lugar de garantizar el único derecho que le asiste a los trabajadores bajo el capitalismo: el trabajo. Así mismo, se propone que el trabajador y el patrón puedan convenir el pago por hora de prestación del servicio lo que implica la legalización de los pactos individuales con el patrón para hacer innecesarios al contrato colectivo y los sindicatos. Aunado a esto, las Juntas de Conciliación y Arbitraje, instancias típicamente patronales, podrán limitar el pago de salarios caídos hasta por seis meses, es decir, siempre. Esas Juntas casi siempre fallan contra los trabajadores después de prolongados juicios. Pero el gobierno quiere más, ya que plantea que el patrón y el trabajador podrán acordar los días de descanso obligatorio; esto es contrario a los derechos colectivos.
Los nuevos mecanismos que se proponen para los ascensos, basados en la productividad, capacidad, aptitud, puntualidad y asistencia, en vez de la antigüedad, son consideraciones productivistas basadas en el individualismo. Se trata de parámetros mal enfocados, aparentes, tendientes a una mayor competencia y división entre los trabajadores: los valores del capital.
Además, es demagógica pues la supuesta incorporación del “trabajo decente”, capacitación, y seguridad e higiene se plantean como declaraciones. Lo que dispone actualmente la Constitución ni siquiera se cumple, sea tratándose del empleo, el salario o la seguridad social; tampoco la capacitación ni la seguridad e higiene en el trabajo. En México ni siquiera existe el derecho al trabajo pues, la mayoría de la llamada Población Económicamente Activa (PEA) sobrevive en el empleo y subempleo informales.
En el caso de las mujeres, desvía los derechos hacia el acoso sexual y la ingravidez, siendo que los principales derechos son el empleo y el salario, mismos que no se respetan.
Promueve la regulación del trabajo doméstico, en el extranjero y el teletrabajo con el propósito de pulverizar más aún a los trabajadores y a sus condiciones laborales. En el caso del trabajo en el extranjero, lejos de resolver el grave problema de la migración, obstaculiza más el derecho al trabajo favoreciendo especialmente al gobierno norteamericano.
Por ahora no elimina a los sindicatos ni a los contratos colectivos pero sí los reduce, dejándolos en manos del charrismo sindical.
Es pro-charra. Las nuevas reglas para demandar la titularidad de la contratación colectiva se ponen a disposición del charrismo sindical que, ilegítimamente, se ha apoderado de los contratos, la mayoría falsos, para oprimir a los trabajadores en todos los sectores de la producción. La contratación colectiva de trabajo es un derecho de los trabajadores conquistado a través de innumerables jornadas de lucha. Así mismo, la sindicalización es un derecho de los trabajadores, pero el sindicalismo mexicano está desnaturalizado desde hace muchas décadas, corroído por la corrupción y la violencia, sujeto al charrismo sindical como una estrategia del imperialismo para someter a su contrario histórico y uncido al Estado debido al corporativismo económico y político. La mayoría de los sindicatos son fantasmas, no existen, pero son tolerados por los gobiernos en turno. Impedir el descuento de cuotas sindicales del salario, como pretende la reforma, es improcedente porque se trata del dinero de los propios trabajadores. Los charros generalmente hacen mal uso de dichas cuotas pero éstas no representan la principal fuente de ingresos del charrismo, ni la razón principal de tan nefasto mecanismo de control antiobrero. El Estado sabe que la mayoría de los trabajadores mexicanos no están afiliados a ningún sindicato ni tienen contrato colectivo. También sabe que el charrismo es su principal soporte pues esta lacra impide violentamente toda acción de los trabajadores3.
Esta propuesta no es “nueva”, se trata de la misma propuesta que han introducido los gobiernos neoliberales en otras partes del mundo para imponer condiciones laborales unilaterales, y como se ve no está en el interés de la clase trabajadora mexicana. Su objetivo está orientado a incrementar la tasa de explotación obrera y, al mismo tiempo, la tasa de ganancia capitalista en su relación proporcional. Políticamente, se trata de ofrecer las mejores garantías a los capitalistas, principalmente extranjeros. Sabido es que las condiciones laborales representan una parte mínima de los llamados costos de producción. Sin embargo, el Estado y gobiernos en turno siguen una política extorsionadora del trabajo. La contradicción es profunda a sabiendas de que el dinero no genera riqueza, el trabajo humano sí.
Ni un solo aspecto de la iniciativa del PAN es favorable a los trabajadores. En el articulado de la iniciativa se habla de que la elección de los representantes sindicales será por voto directo, universal y secreto; también se habla de rendición de cuentas de las directivas. Son palabras huecas, incorporadas como adorno, que serán rechazadas por los propios charros sindicales. No por casualidad, el PRI se opone. El PAN también se opondrá porque gobierna apoyado por el corporativismo sindical; esto en realidad, representa su pase de salida ante la posibilidad de quedar trabada.
Movilizarse contra la reforma laboral
El contexto es de agresión por parte del Estado y debilidad por parte del sindicalismo y el conjunto de la clase trabajadora. La oposición parlamentaria del PRD y PT es declarativa, sin fuerza y con una estrategia que descansa en Francisco Hernández Juárez, charro del sindicato de telefonistas y de la UNT. Confiar en los partidos políticos burgueses será un grave error, más ahora que han entrado en el pragmatismo político de la sucesión presidencial, donde entra la magia de canalizar las demandas, incertidumbre y desesperación de los trabajadores, en propuestas falsas hacia 2012.
Los trabajadores debemos movilizarnos contra la reforma laboral de manera independiente y organizada; echando mano de las herramientas históricas que nos asisten como la huelga general. Un proceso que indiscutiblemente nos lleva a luchar contra el charrismo sindical, desafiándolo desde las bases para arrojarlo definitivamente de los sindicatos; con un plan debidamente pensado y socializado, extirpando la improvisación y los métodos primitivos de trabajo para recuperar nuestras organizaciones obreras para la lucha contra el desempleo, la precarización y la flexibilización; por la defensa del derecho de huelga, las conquistas históricas y los contratos colectivos de trabajo. Debemos reorganizar democráticamente al movimiento obrero y recuperar la independencia de clase, perdida hace casi cien años. Al interior de cualquier sindicato, a la dirección sindical que no quiere participar en la movilización por la defensa de las conquistas y el CCT, y llama a la base a seguir a personajes que se perfilan para las elecciones, tratando de canalizar el descontento “hasta que existan mejores condiciones”, se les llama burócratas, charros que hay que derrumbar sin vacilación; tras ellos, los trabajadores no llegarán a ningún lado.
Si ante la brutal agresión del Estado optamos por la inmovilidad, no solamente se impondrá compulsivamente la contra-reforma laboral sino que, la economía del país podría deshacerse más y el panorama nacional se volvería más sombrío.
La tentativa de enfrentar la destrucción de los trabajadores por parte del capitalismo (se trata de un fenómeno internacional) y de reconstruir a la clase obrera como fuerza histórica supera los límites de la sociedad capitalista, implica una completa reorganización social sobre nuevas bases. Imponer el derecho al trabajo significa chocar con el derecho de propiedad y con el Estado, porque mejores condiciones en el trabajo y el desempleo no desaparecerán como consecuencia de la “recuperación económica”, sino de la quiebra en el alargamiento de la jornada laboral y la flexibilidad; de una profunda recuperación de los salarios; de una completa modificación del sistema impositivo, de la redistribución de los recursos en función de los intereses sociales mayoritarios, etc. Este programa anticapitalista no podría ser realizado por la sola acción de un sindicato o un pequeño grupo de trabajadores, sino por un gigantesco movimiento de masas, de obreros desempleados, de jóvenes, de los trabajadores activos y de los sectores medios que son empujados a las filas de la clase obrera y de los completamente desposeídos. El objetivo del movimiento obrero es convertirse en un movimiento de masas.
1. http://www.eluniversal.com.mx/notas/666951.html
2. http://gaceta.diputados.gob.mx/
3. Con información del Frente de Trabajadores de la Energía.

¡Nadie hará por los trabajadores lo que nos corresponde hacer!

A los obreros, empleados públicos, educadores, campesinos y trabajadores en general
Porque sólo la unidad de los trabajadores hará posible la defensa conjunta de nuestros intereses de clase, seguimos construyendo la alianza sindical para enfrentar la perversa reforma laboral que está en puerta.

Hasta el momento a esta iniciativa se han  sumado: el Sindicato de Empleados Públicos del Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado (SEPSIAPA); el Sindicato Único de Académicos del Colegio de Bachilleres del estado de Jalisco (SUACOBAEJ); el Sindicato de Obreros de Industrias Ocotlán; la Central Unitaria de los Trabajadores de México (CUT); Trabajadores de Honda y el Movimiento de Bases Magisteriales (MBM).

LAS ACTIVIDADES A LAS QUE TE CONVOCAMOS SON:
1º  de octubre.  Reunión de trabajo del CENPROS y sindicatos coordinados, a las 18 hrs en el Cereal (Madero 836, Guadalajara, entre Camarena y Escorza), con la mesa de trabajo "Análisis de la situación sindical en México".
2 de octubre.  Foro de formación sindical, CENPROS y sindicatos coordinados, a
las 9:00 a 14:00 horas en el plantel #5 del COBAEJ, en la colonia Balcones de
Santa María, con domicilio en camino Real de Colima #3815.
Temario:
1.      Análisis de la realidad del estado de Jalisco.
2.      El ser y quehacer de la organización sindical.
3.      La realidad sindical mexicana.
(Recuérdese ese día a las 5 de la tarde es la marcha por el 42 aniversario de la masacre de Tlatelolco, parte de la glorieta de la normal)
15 de octubre. Foro sobre la reforma laboral, sindicatos coordinados y
textileros de “Industrias Ocotlán”, en cabecera municipal de Ocotlán, Jalisco de 16:00 a19:00 hrs, en lugar por definir.
23 de octubre. Taller sobre “Contratos colectivos de protección sindical!” impartido por CILAS, será a las 17 hrs en el Cereal (Madero 836, Guadalajara, entre Camarena y Escorza).

 ¡Nadie hará por los trabajadores lo que nos corresponde hacer!
¡Porque vivo de mi trabajo, la reforma al carajo!

martes 10 de agosto de 2010

Federación Internacional del Trabajo: México cuarto lugar mundial, que viola más los derechos laborales



·        Dirigentes sindicales de 100 países marcharán el jueves 12 contra la política antilaboral de Calderón
·        En Colombia, Guatemala, Irán y México, es tan grave la situación, que las organizaciones laborales están defendiendo con su vida sus derechos
·       David Cockroft, Secretario general de la Federación Internacional de Trabajo –FIT- -inglés ITF-  Aberrantes, las violaciones a la libertad sindical en México
·       Antonio Rodríguez Fritz. Secretario Regional de la–FIT- -inglés ITF-  conoce bien los mecanismos gansteriles de los contratos de protección
·       Martin Esparza, Secretario General del SME: No aceptaremos que se nos paguen prestaciones como finiquito
Periódico La Jornada. México, D. F. Lunes 9 de agosto de 2010, página 13
Por Patricia Muñoz Ríos
     El secretario general de la Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte (ITF, por sus siglas en inglés), David Cockroft, señaló en conferencia de prensa que es aberrante lo que está sucediendo en México en materia de violaciones a la libertad sindical, e informó de una manifestación sui generis para el próximo jueves, en la que realizarán una marcha dirigentes sindicales extranjeros de más de 100 países en contra de la política antilaboral del gobierno del presidente Felipe Calderón.
     En el contexto del 42 congreso que lleva a cabo esta organización en esta ciudad, el dirigente planteó que México se encuentra en la lista de las naciones donde más se vulneran los derechos de los trabajadores, sólo superado por países como Colombia, Guatemala e Irán, en los que prácticamente las organizaciones gremiales están defendiendo con su vida sus derechos.
     Sostuvo que el gobierno mexicano está violando acuerdos fundamentales, como el 87 y el 98 de la Organización Internacional del Trabajo, referentes a derechos de los trabajadores, los cuales firmó y ratificó, pero no cumple.
     Luego de cuatro días de asamblea, donde han participado líderes sindicales del sector del transporte de América, Europa y Asia, refirió que este congreso ha tomado nota de lo que está sucediendo en México en materia laboral, por lo que la ITF va a iniciar acciones de apoyo para la defensa de diversos sindicatos –como el de los trabajadores de Mexicana de Aviación–, difundirá en todo el mundo lo que sucede en este país y realizará un pronunciamiento dirigido al gobierno de Calderón y, en particular a la Secretaría del Trabajo, encabezada por Javier Lozano Alarcón, para demandar a esas instancias que se se respeten los derechos de los trabajadores.
     En la conferencia, Antonio Rodríguez Fritz, secretario regional de la ITF para América Latina y el Caribe, remarcó que esta organización internacional ha seguido de cerca la corrupción, simulación y los mecanismos gansteriles desde los cuales se mantienen los contratos de protección en México, donde se persigue, e incluso se manda golpear, amenazar y secuestrar a dirigentes y trabajadores que intentan defender sus derechos.
     A su vez, Norrie Mcvicar, coordinador del Grupo de Trabajo del Servicio Costa Afuera, habló de las condiciones laborales de gremios como el petrolero en la Sonda de Campeche: son impactantes las deplorables condiciones y abusos que sufren estos trabajadores, quienes son víctimas de jornadas de hasta 12 y 14 horas diarias, de subcontratación, y de accidentes como el de la Plataforma Usumacinta, en el que murieron 22 obreros, sin que se hayan fincado responsabilidades a nadie.
     En esta conferencia, el líder de la Alianza de Tranviarios de México, Benito Bahena, señaló que en México el sistema de los contratos colectivos de protección patronal subsiste por la complacencia y apoyo de funcionarios de la Secretaría del Trabajo, mientras a los sindicatos reales y democráticos se les condiciona, inmoralmente, mediante la toma de nota o requisitos absurdos, y expuso como ejemplo al líder del sindicalismo blanco Ramón Gámez, quien salió prófugo del país, acusado de pederastia, y, sin embargo, aunque las autoridades lo persiguen, no se le ha quitado la toma de nota.


Contruyamos la unidad de la clase trabajadora

lunes 9 de agosto de 2010

¿Reforma laboral? ¿Y qué es eso?

EL CASO DE ESPAÑA ES MUY SIMILAR AL DE MEXICO

Por Amador Cea - Militante de Iniciativa Comunista
Miércoles 16 de junio de 2010



La tan anunciada reforma laboral se ha puesto en marcha. En palabras del Gobierno, el cambio legislativo se hace para “atajar la alta dualidad del mercado entre trabajadores eventuales e indefinidos” y “favorecer la creación de empleo”.



Nada más lejos de la realidad. Nos encontramos ante un ataque directo y brutal contra los derechos de los trabajadores. Un rápido vistazo a los cambios más relevantes que propone el texto del Gobierno nos sitúa ante la siguiente perspectiva:

• Flexibilización del despido colectivo y del despido por causas objetivas. Se amplían los supuestos en los que las empresas pueden acogerse a “causas económicas” para despedir a trabajadores. La indemnización a percibir por los empleados, en estos casos, es sólo de 20 días de salario por año de servicio (en lugar de 45). O lo que es lo mismo: más facilidad para despedir, y más precariedad para los trabajadores.

• Generalización del contrato de fomento de la contratación indefinida. Se extiende a todos los trabajadores que lleven más de tres meses en paro. Estos contratos reducen la indemnización por despido improcedente de 45 días por año de servicio a 33. O lo que es lo mismo (y repetimos consecuencia): más facilidad para despedir, y más precariedad para los trabajadores.

• Abono por el Fondo de Garantía Salarial de parte de la indemnización en caso de extinción de contrato. Concretamente, de 8 días de salario por año de servicio, que serán detraídos del dinero que tenga que abonar el empresario. Y seguimos con lo de antes: un despido más fácil y más barato.

• Introducción del “modelo austríaco” o fondo de capitalización para contratos indefinidos. Es decir: en lugar de que el empresario pague una indemnización por despido, será el trabajador el que tenga una “hucha” (administrada por la empresa, eso sí) en la que cada mes se irá depositando una cantidad de dinero; en caso de extinción del contrato de trabajo, la “hucha” se rompería, abonándose la cantidad depositada en ella al empleado. El texto del Gobierno, como no podía ser menos, no aclara de dónde saldrá ése dinero... Pero todos nos podemos imaginar que lo hará de la nómina del propio trabajador. Señores del Gobierno: para este viaje, no hacían falta alforjas. Y lo que más sorprende es que este tipo de modelo apunta a una supresión definitiva, a largo plazo, del concepto mismo de indemnización por despido; tiempo al tiempo.

• Nuevas condiciones de inaplicación del régimen salarial pactado en Convenio Colectivo. Esta parte de la reforma, que puede que no diga mucho a los no entendidos en la materia, podría ser la punta de lanza de una agresión a los derechos de negociación colectiva; se establece que en ausencia de cláusula al respecto en Convenio, la empresa tiene la capacidad forzar un acuerdo al margen del mismo, relativo a los salarios, para que éstos queden por debajo de los pactados en Convenio. Lo que nos llevaría a “salarios de primera” y “de segunda” en un mismo sector.

• Eliminación de la prohibición de Agencias de Colocación con fines lucrativos. Sí, señores: se liberaliza el mercado de empleo, permitiendo (más de lo que se venía haciendo hasta ahora) que haya que, literalmente, pagar para encontrar trabajo. Se deja en manos de empresas privadas, cuyo fin es buscar beneficio, la colocación de los trabajadores. Si se queda usted en paro, a partir de ahora, vaya buscando la billetera.

Estos son los puntos más importantes de la reforma laboral, para la que, sin embargo, se me ocurren otros nombres más acertados: masacre laboral, excremento laboral, inmundicia laboral, agresión laboral. No crea empleo, sino que lo destruye. No elimina la temporalidad ni por asomo. Cercena derechos que creíamos firmemente establecidos. Cercenar derechos laborales es algo que, como nos confirma la historia reciente, se le da extremadamente bien al PSOE.

Y te recuerdo, querido lector, que a esto hay que sumarle otras cosas, como el aumento a los 67 años de la edad de jubilación (con minoración, probablemente, de la cuantía de la misma, al cambiar el modelo de cómputo de cotización); la más que probable introducción del copago en la Sanidad Pública; recortes variopintos en la inversión pública y el gasto social; y muchas más sorpresas con las que, me atrevo a afirmar, el Gobierno nos deleitará (es un decir) en los próximos meses.

El ataque contra los derechos de los trabajadores está siendo brutal, y se intensificará día tras día. Frente a esta situación, la única salida pasa por la movilización y la lucha: Hay que pararles los pies. ¡Huelga general!